Nacida en Santiago y radicada hace 15 años en Iquique, Ana Teresa González Sandoval, Superintendenta de Perforación y Tronadura de Los Pelambres ingresó a Ingeniería Civil en Minas en la Universidad de Santiago de Chile con mucho orgullo. “Ahí entendí la importancia que tenía para el país y el mundo en el que me estaba metiendo», comenta.
«Empecé a entender que no era simplemente mover tierra. Había mucho más detrás en términos de conocimientos, tecnología y personas. Y para ser una buena profesional había que estudiar y prepararse mucho. Hasta el día de hoy me sigue apasionando aprender cosas nuevas», expresa.
Entre sus mejores recuerdos está la primera vez que lideró una tronadura.
«La primera tronadura fue emocionante, pero cuando me tocó hacer mi primera tronadura como jefa de área fue distinto. Era la primera vez que tenía toda la responsabilidad y ahí dije: sí, yo puedo», recuerda la ejecutiva sobre la tronadura que lideró en 2017.
En octubre de 2021, Ana llegó a Minera Los Pelambres como Jefa de Turno de Perforación y Tronadura. Venía de la mediana minería y “pertenecer a una compañía nacional importante dentro del rubro minero fue lo que más me motivó. Lo que buscaba era conocimiento, aprendizaje y nuevas experiencias. Sentía que Pelambres me podía abrir muchas puertas».
Luego de ser Jefa de Turno, asumió funciones como Ingeniera Senior y luego como Superintendenta subrogante, hasta ser ratificada en el cargo.
Al analizar su desarrollo la perseverancia es lo que más destaca, junto con “tratar de hacer que las cosas sucedan, movilizar a las personas y seguir adelante incluso cuando aparecen dificultades».
Ese pensamiento y forma de enfrentar los desafíos lo inculca en su hija Amanda de 13 años. «Amanda es mi motor. Ha sido súper consciente y resiliente con el trabajo de su mamá. Entiende los sacrificios que implica esta industria y sabe que para lograr cosas importantes hay que esforzarse».
Con más de una década de experiencia en la industria, Ana González sigue enfrentando cada desafío con la misma convicción que tuvo en aquella primera tronadura. Hoy valora las oportunidades de crecimiento que ha encontrado en Minera Los Pelambres y asegura que la clave para avanzar es mantener una actitud de aprendizaje constante. “Siempre hay algo que aprender. Cuando aparecen las oportunidades hay que tomarlas, trabajarlas con cariño y no soltarlas”.
Un proyecto implementado por SGS en el laboratorio de Minera Los Pelambres permitió reducir la exposición a sílice de 24 trabajadores, iniciativa que fue destacada durante la reciente reunión ampliada de seguridad de mayo por su aporte a la salud ocupacional y el control de riesgos críticos.
La iniciativa contempló el encapsulamiento de Divisor y Harnero incorporando campanas de extracción y sistemas de sellado adaptativo para controlar de manera más eficiente el material particulado presente en el ambiente de trabajo. La medida fue priorizada como una acción crítica para resguardar la salud de las personas sin afectar la continuidad operacional.
Nicole Bórquez, prevencionista de riesgos de SGS Minerals, destacó el impacto de estas mejoras en los equipos de trabajo: “los trabajadores han recibido de muy buena forma el contar con un ambiente de trabajo mejorado, ya que notan que el material particulado está siendo controlado de manera eficiente. Consideran que hubo un cambio notable en la cantidad de polución que se generaba antes de las mejoras implementadas, lo que les ha permitido trabajar más tranquilos y seguros, ya que este riesgo invisible, como lo es el polvo, genera a futuro problemas irreversibles de salud”.
Juan Luis Palacios, Gerente de SSO de Minera Los Pelambres, valoró este avance y destacó que “las enfermedades profesionales son lesiones graves a largo plazo, la exposición silenciosa en oportunidades hace que las organizaciones no vean el riesgo y cuando es detectado ya es demasiado tarde, en MLP trabajamos para eliminar la exposición a los agentes que pueden enfermar a nuestras personas, y, en esa línea el trabajo realizado por SGS nos pone muy contentos, ya que desde la raíz mitigamos el riesgo de enfermedades profesionales”.
La ejecución del proyecto fue posible gracias a la coordinación entre las áreas de PyD, SSO y el apoyo del equipo de pool Mutual, consolidando una solución que hoy contribuye directamente a mejorar las condiciones de trabajo y reforzar el compromiso con la seguridad y salud ocupacional en Minera Los Pelambres.
A través de la Gerencia Planta Concentradora, la compañía incorporó nuevo equipamiento para el grupo de voluntarios que presta cobertura entre Portones Chacay y Hotel Mina. La iniciativa se suma a las capacitaciones permanentes que reciben los brigadistas de toda la operación.
Preparados para responder ante incidentes con sustancias peligrosas, accidentes vehiculares, incendios y otras contingencias, los integrantes de las Brigadas de Emergencia de Minera Los Pelambres cumplen un rol clave en la protección de las personas y las instalaciones.
En esa línea, la organización, a través de la Gerencia Planta Concentradora, ha impulsado la renovación de equipamiento especializado para que la brigada que cubre Portones Chacay y Hotel Mina refuerce el estándar de sus herramientas para enfrentar una emergencia.
Uno de los brigadistas es Winston Zúñiga, Operador Mantenedor II, quien cuenta con una amplia experiencia en respuesta a emergencias: “Muchos años fui Capitán de la Tercera Compañía de Bomberos de Illapel. Alcancé a cumplir 25 años como voluntario, pero aquí dentro de la brigada estoy desde 2010”, destaca.
En esta misma línea, señala que en faena “podemos tener algún derrame químico, algún accidente dentro de las mismas instalaciones o algún otro tipo de emergencia. Para todo eso estamos preparados”.
La iniciativa considera la renovación y actualización de equipamiento de protección personal completo, lo que incluye trajes de protección para combate de incendios y emergencias, cascos, guantes y botas. A ellos se suman estanques de oxígeno, generadores eléctricos y herramientas para rescate vehicular. Entre estas últimas destaca una cortadora hidráulica de rescate a batería de litio, más conocida en el mercado como moledora, que permite cortar y separar estructuras metálicas de vehículos accidentados para facilitar la liberación segura de personas atrapadas durante una emergencia. Asimismo, la iniciativa contempla la mantención del carro bomba, lo que contribuye a contar con el equipo en óptimas condiciones para su operación.
Desde la Gerencia Planta Concentradora, César Carrasco, Ingeniero de Contratos, señala que “cuesta encontrar estos elementos en Chile y se está importando todo desde Estados Unidos. Lo que estamos haciendo hoy es darle aún más empuje a nuestra Brigada de Emergencia. Este trabajo responde al compromiso de seguir fortaleciendo las capacidades del equipo”, agrega.
Su labor es clave no solo para atender emergencias operacionales, sino también situaciones que puedan ocurrir en espacios comunes y de descanso, contribuyendo a la protección de las personas en todo momento.
Entre los voluntarios también se encuentra Erick Bravo, Operador Mantenedor II, quien lleva ocho años en la brigada. El es el conductor del carro bomba, y destaca que el vehículo “está equipado para incendios, HAZMAT para sustancias peligrosas y rescate vehicular”.
Desde su experiencia como brigadista, Erick envía un mensaje claro a todos los trabajadores de la compañía y de empresas colaboradoras: “Tengan el resguardo de que llegaremos nosotros ante una emergencia. Ojalá que no las haya, porque la idea es que nos cuidemos y que nosotros tampoco tengamos que activarnos”.
Junto a la de Chacay – Hotel Mina, las Brigadas de Emergencia de Tranque, Puerto y Mina se mantienen disponibles para responder ante cualquier situación que pudiera presentarse en sus respectivas áreas. Para ello, sus integrantes participan en entrenamientos y capacitaciones, incluyendo instancias formativas desarrolladas junto al Consejo Nacional de Bomberos de Chile.
La compañía moderniza sus servicios de traslado terrestre y aéreo, una operación que permite conectar diariamente a miles de trabajadores con sus lugares de trabajo y descanso.
A través de una red de transporte terrestre y aéreo, Minera Los Pelambres conecta diariamente a trabajadores propios y de empresas colaboradoras entre sus lugares de residencia, descanso y trabajo. Se trata de una operación clave para la continuidad operacional de la compañía y que contribuye al bienestar de las personas mediante traslados seguros, cómodos y eficientes.
Mensualmente, los servicios de transporte aéreo y terrestre que proporciona la compañía registran un total de 90.260 pasajeros, de los cuales 1.520 corresponden al transporte aéreo y 88.740 al transporte terrestre. Esta cifra considera cada traslado realizado, por lo que una misma persona puede contabilizar más de una vez al utilizar distintos servicios o trayectos durante su jornada. Asimismo, todos los recorridos suman un total de 648 mil kilómetros al mes, una distancia comparable a dar cerca de 15 vueltas a la Tierra.
Esta red considera servicios de acercamiento, transporte entre regiones, traslados asociados a cambios de turno y recorridos hacia y desde las operaciones, tanto para personal propio como de empresas colaboradoras. “La logística que tenemos en Pelambres es un lujo y es cada vez mejor. Hay un interés por la calidad de vida de quienes somos parte de esto y que habilitan valor para el negocio”, destaca Carmen Vega, Gerenta de Excelencia Operacional.
El foco de este servicio no solo es asegurar la continuidad operacional, sino también el bienestar de las personas impactando directamente en sus tiempos de traslado, comodidad y seguridad. Entre las más recientes mejoras, destaca la incorporación de tres nuevas aeronaves que refuerzan la operación aérea y mejoran la experiencia de viaje de quienes utilizan este servicio.
Mauricio Olguín, Jefe de Transporte de Minera Los Pelambres, enfatiza en que “el cambio que hicimos en la renovación de la flota aérea aporta mejor confort a los pasajeros y menores tiempos de traslado, lo cual apunta siempre a mejorar la calidad de vida de las personas”.
Los nuevos aviones fueron seleccionados considerando las exigentes condiciones geográficas de Chacay. Felipe Guíñez, piloto de Aerocardal, explica que “las aeronaves que operan acá no pueden ser cualquier aeronave. Deben contar con características que les permitan despegar y aterrizar en pistas cortas y responder adecuadamente a las condiciones meteorológicas presentes en la zona”.
A ello se suma una planificación permanente de cada operación aérea. Jaime Cortés, Supervisor de Controladores Aéreos, señala que las condiciones de viento, temperatura y aproximación a pista son variables que se evalúan constantemente para garantizar la seguridad de cada vuelo.
Así, detrás de cada traslado, existe una operación coordinada que involucra planificación entre equipos, tecnología y altos estándares de seguridad, permitiendo que miles de personas se movilicen cada mes de manera más cómoda, eficiente y segura.
Nació como una necesidad de la propia comunidad, para luego hacerse realidad con el apoyo de Minera Los Pelambres. Hoy se traduce en una cancha renovada, donde jugadores, hinchas y familias completas podrán entrenar y disputar cada partido en condiciones seguras.
En la antigua cancha jugar no era fácil. Había tierra, desniveles y una superficie irregular. Sin embargo, hoy esto cambió. La comunidad de El Queñe cuenta con un nuevo espacio que permitirá meter goles, correr y gambetear con seguridad y de manera profesional. Un lugar pensado para toda la comunidad. Para que vecinos y vecinas se reúnan, las familias compartan y crezcan ligadas al deporte.
La obra forma parte de las iniciativas comprometidas entre Minera Los Pelambres y diversas localidades rurales de la comuna para impulsar proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En este contexto, las nuevas instalaciones fueron desarrolladas mediante un trabajo conjunto que además de la Compañía, suma también a la misma comunidad, la Municipalidad de Salamanca y Fundación Huella Local, como institución experta en la construcción de este tipo de espacios deportivos.
La transformación del recinto era una de las principales prioridades para los habitantes del sector. Así lo recordó Lorenzo Vázquez, representante de la comunidad de El Queñe, quien señaló que “teníamos una cancha en bastante malas condiciones, obviamente era de tierra, había un desnivel bien prolongado que igual afectaba a los jugadores. Se hizo un trabajo enorme aquí”.
La nueva infraestructura contempla una superficie superior a los 6.000 metros cuadrados, dimensiones reglamentarias, césped sintético de estándar internacional, base amortiguadora “Shock Pad” que reduce las lesiones, cierre perimetral, sistema de drenaje e iluminación LED certificada para competencias y actividades nocturnas.
En una comuna donde el fútbol rural forma parte de la identidad local y cada fin de semana junta a jugadores, hinchas y familias completas, este espacio busca convertirse en un lugar de encuentro para habitantes de El Queñe y sectores cercanos.
Antonio Rubio, subgerente de Relaciones Comunitarias de Minera Los Pelambres, explicó que “es un espacio deportivo donde pueden compartir mujeres, hombres y niños. Hoy vivimos en esta instancia harta alegría de parte de los dirigentes. Nos deja bien contentos porque con El Queñe seguimos en una ruta de inauguraciones. El trabajo ha sido permanente, bien arduo, no exento de complicaciones como todo proyecto de esta envergadura. Así que la satisfacción es grande y eso se nota hoy en las caras de los dirigentes”.
Respecto del proceso que permitió concretar la iniciativa, Lorenzo Vázquez destacó que “fue un trabajo largo de cuatro años con diferentes actores. Reuniones con la compañía, con las empresas gestoras y dio por resultado esto que nunca perdimos la fe, estuvimos siempre pendiente de esto y le dimos siempre el empuje”. Además, agregó que “los vecinos, los jugadores y los pueblos aledaños están bastante agradecidos por las condiciones en que quedó la cancha”.
Para Dionel Mondaca, jugador histórico del Club Deportivo El Queñe, esta inauguración tiene un significado especial. “En los tiempos en que nosotros jugábamos, eran canchas de tierra, muy disparejas. Por eso, para mí es un honor y un sueño ver esto hecho realidad. Lo más importante es que esta cancha queda para las generaciones que vienen. Y qué bonito será, cuando ya estemos más viejitos, ver a nuestros nietos jugando acá. Estoy muy agradecido de Minera Los Pelambres y de todas las personas que encabezaron este proyecto tan bonito que hoy estamos cumpliendo”.
La nueva cancha se suma a otras iniciativas de infraestructura deportiva impulsadas en localidades rurales de Salamanca que contribuyen a fortalecer espacios destinados a la actividad física, la recreación y la calidad de vida de la comuna.