Los Pelambres destaca estas experiencias en un contexto en que la participación femenina en la compañía alcanzó un 33,6% al cierre de 2025, cifra que supera el promedio nacional de la industria minera.
En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Minería, Minera Los Pelambres releva las experiencias de trabajadoras que han desarrollado su trayectoria profesional en la compañía, reflejando el impacto de las oportunidades de incorporación, capacitación y crecimiento que hoy permiten una mayor participación femenina en la industria.
Una de estas historias es la de Katherin Cortés, quien ingresó a la compañía en 2020 a través del programa de Aprendices. Proveniente de un ámbito laboral completamente distinto, asumió el desafío de incorporarse a la minería y desarrollar nuevas competencias en la operación.
“Yo llegué a la compañía y no me imaginaba todo lo que conlleva ser minera. Cuando vi una pala casi me desmayé, porque es otro mundo, los camiones son gigantes. Y yo no podía creer que tenía que operar esos camiones, cuando con suerte podía operar un auto chiquitito. Fue tremendo”, recuerda.
Actualmente, Katherin se desempeña como operadora de camión aljibe en el área de Servicios, desempeñando un rol clave en la operación y valorando las oportunidades de crecimiento que ha encontrado en la compañía.
“Me siento una mujer totalmente empoderada, muy bendecida, porque este trabajo, más allá de lo laboral, me enseñó a crecer como mujer, como persona y como mamá”, destaca.
Una experiencia similar es la de Mariana Molina, operadora del área de Chancado y Correas, quien se convirtió en la primera integrante de su familia vinculada a la minería. Proveniente de una familia dedicada tradicionalmente a la agricultura y la apicultura en Illapel, veía su ingreso a Minera Los Pelambres como una meta difícil de alcanzar.
Tras adquirir experiencia en empresas colaboradoras, logró integrarse a la operación directa de la compañía, donde destaca el apoyo recibido por parte de su equipo de trabajo durante su proceso de incorporación.
“Me sentí acogida desde el primer minuto. Mis compañeros se adaptaron rápidamente y me ayudaron para que yo también lo hiciera, integrándome al equipo de manera muy natural”, señala.
Asimismo, destaca las oportunidades que hoy existen para que más mujeres se incorporen a la industria minera. “Que lo intenten, porque en realidad no se pierde absolutamente nada. Aunque parezca que la oportunidad es pequeña o muy lejana, si uno lo sigue intentando y no se da por vencido, nada es imposible”, comenta.
Historias como las de Katherin y Mariana reflejan el aporte que realizan las mujeres en las distintas áreas de la operación y cómo la minería se ha consolidado como un espacio de desarrollo profesional para talentos diversos.
La revisión comprobó que las instalaciones cumplen los estándares internacionales de protección marítima.
Puerto Punta Chungo aprobó una nueva auditoría externa ISPS y quedó recertificado para el año 2026 tras cumplir con los estándares internacionales de protección marítima exigidos por la autoridad según lo establecido en convenio SOLAS. El proceso incluyó revisión documental, entrevistas, pruebas a sistemas de seguridad y verificaciones en terreno de controles de acceso, CCTV, comunicaciones y respuesta operativa.
La superintendenta de Operaciones Puerto-Desaladora, Cecilia Urzúa, destacó que “esta recertificación del código ISPS refuerza nuestro compromiso y disciplina operacional para seguir siendo un puerto seguro, confiable y reconocido internacionalmente”. Agregó que este resultado “nos motiva a seguir dando lo mejor cada día”.
Por su parte, Angie Caro, ingeniera de Gestión Sustentable y Oficial de Protección del Puerto Punta Chungo, explicó que “cada año debemos recertificar el código ISPS de seguridad en las instalaciones portuarias. Esto es clave para tener una recepción adecuada de las MN y permite cargar con alto estándar de seguridad”. Además, confirmó que “aprobamos y quedamos recertificados para el año 2026”.
La auditoría, liderada por la Gobernación Marítima de Coquimbo y encabezada por el Capitán de Corbeta LT Felipe Castillo Belmar junto a personal de Policía Marítima, evaluó en terreno el cumplimiento de los estándares internacionales de protección marítima establecidos en el Código PBIP y el Convenio SOLAS 74.
Para ello se aplicaron entrevistas a trabajadores, revisión de procedimientos y registros, pruebas a sistemas de seguridad, controles de acceso, CCTV, comunicaciones y respuesta operativa ante situaciones simuladas, además de verificar la vigencia y efectividad del Plan de Protección de la Instalación Portuaria y el avance de mejoras implementadas tras auditorías anteriores.
José Villanueva, supervisor de Seguridad Marítima del puerto por EMSIPOR, señaló que “esta recertificación confirma que el trabajo diario que realiza el personal de seguridad y las distintas áreas involucradas está dando resultados positivos”.
Finalmente, José Delgado, jefe de Área Mecánica Puerto y Desaladora por la empresa Berliam, auditor interno ISPS, afirmó que “haber obtenido esta recertificación refleja el compromiso, la preparación y principalmente el trabajo en equipo de todas las áreas involucradas”.
El Proyecto Adaptación Operacional (proyecto PAO) ha llegado a su punto máximo de contratación, reforzando nuestro compromiso con la región y nuestra proyección a futuro.
La iniciativa, que ha acumulado casi 16 mil puestos de trabajo desde el inicio de su construcción en 2024, considera una inversión cercana a los US$2.000 millones para duplicar la capacidad de la planta desalinizadora que la compañía posee en Los Vilos y construir un nuevo concentraducto, alejándolo de las localidades más pobladas, entre otras obras.
“En un contexto económico como el actual, el proyecto PAO nos permite aportar a la economía de la región de Coquimbo y del país con empleo, inversión y oportunidades de desarrollo para proveedores locales. Al mismo tiempo, es fundamental para proyectar el desarrollo de Los Pelambres de forma sustentable, utilizando principalmente agua de mar para producir cobre”, comentó Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals.
Uno de los efectos más visibles de esta inversión se refleja en la generación de puestos de trabajo. Del total de los 16 mil empleos generados por el proyecto durante su construcción, más de 5 mil corresponden a personas que viven en la región.
Al respecto, Patricio Chacana, gerente general de Minera Los Pelambres, destaca que “estamos en un periodo de alta contratación de mano de obra del proyecto y, como es nuestro compromiso, una importante cantidad de trabajadores son vecinos de la provincia y la región, lo que ratifica que, además de contribuir a contar con una operación más sustentable, también lo hacemos entregando oportunidades laborales”.
El beneficio económico también alcanza a las empresas regionales. Durante la construcción del PAO se han invertido más de US$74 millones en compras y contratos con proveedores locales. A esto se suman los contratos que mantiene la operación regular de Minera Los Pelambres con más de 200 proveedores regionales: durante 2025 realizó pagos por US$152 millones a empresas de la región.
“En la compañía están todas las opciones para el que quiere aprender”, afirma. Su historia es el ejemplo de esa transformación.
A los 18 años, Óscar Pereira Cerda salió desde Chipana – un pequeño poblado de Huentelauquén – con rumbo a Minera Los Pelambres para realizar su práctica profesional.
Creció en el campo, en una realidad muy distinta a la de hoy .Sus padres, Amanda y Raúl, y su padrino, Nelson, como muchas personas de esa época en sectores rurales, no tuvieron acceso a la educación formal, sin embargo, eso nunca fue una barrera para transmitirle valores que marcarían su vida: trabajo, humildad, constancia y siempre buena actitud.
“Vengo de una familia humilde, pero siempre me he sentido muy orgulloso de eso”, comenta.
Con esa historia y con muchas ganas de construir su futuro, llegó por primera vez a la compañía en 2001 como practicante del laboratorio metalúrgico. Aún recuerda ese primer viaje desde Los Vilos hacia Chacay, observando los cerros y las casas de adobe que aparecían en el camino, en un paisaje que le resultaba cercano a su propio hogar: “Jamás lo voy a olvidar porque una zona de campo y lo encontré muy familiarizado con el lugar donde yo viví”, comenta.
Junto a eso, también mantiene viva la impresión que le provocó conocer por primera vez la gran minería. “Había estudiado minería, pero no la conocía. Cuando llegué, me impresionó la gran dimensión”, destaca.
En esos primeros días hubo una persona clave: Mario Espejo, de Recursos Humanos, quien lo recibió en su ingreso. “Hoy día miro para atrás y en realidad era un niño. Él me dio buenos lineamientos y me dejó clarito de cómo iba a ser mi ruta en ese tiempo”, recuerda.
De esta manera, lo que comenzó como una práctica rápidamente se transformó en una meta personal. “Mis ganas siempre fueron quedarme, desde el minuto uno que conocí Pelambres”, afirma. Y así fue. Luego de su práctica fue contratado por el Centro de Investigación Minero Metalúrgico (CIMM) para prestar servicios a la compañía como Operador IV a cargo de los inventarios de los espesadores de la planta, y luego como Operador II, tarea que desempeñó durante siete años.
El año 2008 postuló a la compañía. Mientras esperaba resultados, recibió una oferta para irse a Brasil. “Me fueron a ver hasta mi casa, pero tenía el presentimiento que no era lo que quería”. Días después recibió el llamado que esperaba: había sido seleccionado por MLP.
Desde entonces inició un proceso de crecimiento interno constante, avanzando por distintos niveles operacionales, pasando por Operador IV, III, II, I, Maestro Mayor, hasta alcanzar su actual rol de Monitor.
“Siempre me lo he ganado. Año a año participé en los procesos y se me fueron dando las oportunidades. Y cuando hablamos de todas las oportunidades, para mí han sido todas”, afirma.
Como monitor, hoy una de sus principales motivaciones ha sido acompañar a quienes comienzan su camino laboral y aportar con el granito de arena a la compañía, principalmente en seguridad y producción. En el último tiempo ha participado activamente en la formación de nuevas generaciones de aprendices. “En Pelambres están todas las opciones para el que quiere aprender”, destaca.
Fuera de la operación, su mayor orgullo está en la familia que ha construido junto a su esposa Pamela Robles Carvajal y sus tres hijos: Esteban Gonzalo, Leticia Francisca y Rodrigo Ignacio. Asegura que la mayor herencia que puede darle a sus hijos es la educación y que siempre la familia es lo más importante
A 25 años de su ingreso como practicante, Oscar sigue mirando a Minera Los Pelambres con gratitud y un profundo sentido de pertenencia: “Sigo en Pelambres por el amor que le tengo, porque me ha dado todas las oportunidades. Estoy muy agradecido de la minera. Gracias a eso he podido darle un buen pasar a mi familia”.