Cerca de 150 agricultores de Salamanca fueron beneficiados durante 2025 por el Programa Apoyo Integral a la Agricultura (AIA), impulsado por Minera Los Pelambres, a través de su fundación.
Esta iniciativa permite acceder a fondos concursables y asesorías técnicas para implementar mejoras en los predios agrícolas de la zona. El año pasado, los recursos entregados fueron destinados principalmente a la instalación de paneles fotovoltaicos en los sistemas de riego para reducir costos de mantención y asegurar el suministro de agua.
La Gerenta de Asuntos Públicos de MLP, Marisol Díaz, explicó que este programa busca contribuir a que la agricultura -una de las vocaciones productivas de la comuna, junto con la minería- siga siendo una actividad viable, aún en condiciones de sequía. “Nuestro compromiso es entregar herramientas que fortalezcan su trabajo y les permita seguir produciendo con mayor eficiencia y seguridad hídrica”, comentó.
Óscar Gaete, agricultor de la localidad de Jorquera, relató que regar sus cultivos era una preocupación constante, ya que debía comprar gasolina para la motobomba que extraía agua. Hoy, ese escenario cambió con la instalación de paneles solares, que fortalecieron su sistema y redujeron de manera significativa los gastos operacionales.
“Ha sido una tremenda ayuda y me ha facilitado mucho el trabajo. Ahora deberíamos estar ahorrando cerca de un 60%, lo que es un gran avance. El trabajo con la Fundación también ha sido clave, tanto por los recursos que nos entregan como por la asesoría técnica”, agregó.
Similar es el caso de Filomena Gallardo, agricultora de la localidad de San Agustín, quien se dedica al cultivo de pasto y forraje para sus animales. “La energía de los paneles activa los aspersores para regar cuando lo necesitamos. Antes, teníamos que estar pendientes de cuándo nos entregaban el agua e ir cambiando las mangueras para distribuirla de mejor forma. Hoy el riego es prácticamente automático”, expresó.
De este modo, Minera Los Pelambres contribuye a la actividad agrícola local para que los agricultores de Salamanca cuenten con herramientas cada vez más eficientes para enfrentar los desafíos productivos y la creciente escasez hídrica de la zona.