Marcos Aracena, monitor Mantención de Molienda: “He sido testigo de una evolución impactante y positiva de nuestra compañía”

“Si tengo que resumirlo en una palabra, diría: orgullo”. Así parte Marcos Aracena, monitor de Mantención en Molienda, cuando mira hacia atrás y piensa en sus 34 años en Minera Los Pelambres. Llegó a la compañía en 1991, recién egresado de Inacap, como operador de Chancado, sin imaginar que esa puerta inicial lo llevaría a recorrer distintas áreas, desde Electricidad hasta Instrumentación, y a convertirse en testigo privilegiado de la transformación de MLP.

En ese recorrido también quedaron anécdotas que hoy recuerda con claridad. Una de ellas ocurrió en los años noventa, cuando él y algunos colegas se toparon con un cachorro de puma perdido y herido cerca de la mina. Lo contuvieron siguiendo todos los protocolos y dieron aviso al SAG, que luego lo trasladó a un lugar seguro. Al final, fue enviado al zoológico de Quilicura.

“Era bonito, pero no era un gatito doméstico”, recuerda entre risas. Incluso hubo un día en que notaron huellas de un puma adulto alrededor del lugar donde lo cuidaban. Asumieron que era la madre y prefirieron retirarse rápido antes de que anocheciera. “Uno sabe que una madre siempre va a proteger a su cría”, comenta.

En términos profesionales, para Marcos el hito mayor que le ha tocado vivir fue el paso de mina subterránea a rajo abierto, a fines de los noventa, un proceso que vivió desde dentro. “Ese cambio fue muy relevante para mi vida personal y profesional. Me permitió ser testigo de una evolución impactante y positiva de nuestra compañía”, afirma.

Esa experiencia lo llena de confianza cuando piensa en el futuro de Minera Los Pelambres y en el rol que la organización puede seguir desempeñando en la gran minería. “Gracias al profesionalismo, esfuerzo, sabiduría y creatividad de nuestra gente tenemos un enorme potencial para estar en los primeros lugares de la gran minería en Chile y el mundo”, asegura con convicción.

En ese sentido, considera que muchas veces los propios trabajadores no dimensionan el nivel al que han llegado, pero que sí reconocen quienes vienen de afuera, ya sea por los estándares de la operación como por la calidad humana que distingue al equipo.

Por eso, Marcos invita a las nuevas generaciones a tomar el relevo de esta historia de más de 25 años. “Deben asumir el desafío y, con el ímpetu y la garra que nos ha caracterizado, continuar el camino de desarrollo que ha trazado Minera Los Pelambres”, concluye. Su orgullo no proviene sólo de lo vivido, sino de la certeza de que lo mejor está por venir.